Érase una vez un bosque en el que vivían muchos animales, había buhos, ciervos, ratones… De entre todos los animales destacaba la liebre, era vanidosa y se pasaba el día diciendo que era el animal más rápido del bosque.

Un día, por la tarde, se reunieron todos los animales en la explanada del bosque para hablar de sus cosas y como siempre destacó la liebre, que hablaba más fuerte que los demás y se vanagloriaba de ser la más rápida.

Entre los animales se encontraba una vieja tortuga que se movía despacito, al verla, la liebre empezó a reirse de ella y a decir que era el animal mas lento y torpe que había en el bosque. La tortuga le respondió que aún siendo vieja y lenta le podría gana en una carrera, Las carcajadas de la liebre se escucharon por todo el bosque. La tortuga le pregunto «¿Aceptas el reto?» y la liebre dijo: «Si, acepto el reto».

A la mañana siguiente quedaron en el punto de salida, y después de escuchar el «preparados…listos…ya» empezó la carrera. La liebre corrió hábil y veloz, pero al rato pensó que tampoco había que esforzarse tanto, que competia con una vieja tortuga, así que se paró a la sombra de una gran encina a dormir un rato, el rato se convirtió en horas y cuando desperto, descubrió horrorizado que a la tortuga le quedaban solo unos pasos para llegar a la meta, corrió todo lo rápido que pudo, pero no fué suficiente porque cuando llegó a la meta la tortuga la estaba esperando allí.

Desde aquel día la liebre dejó de reirse de otros animales y dejó de pavonearse delante de todos.

Para padres y maestros

¿Quién era el animal más rápido del bosque?

¿Qué es la vanidad?

¿Está bien reirse de otros?

¿Está haciendo la liebre bullying a la tortuga?

¿Qué lección le enseñó la tortuga a la liebre?

¿Entendió la liebre la lección?

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